Tras la civilización forzosa del gobierno a los trabajadores huelguistas del metro de Atenas la semana pasada, el domingo, 27 de enero el tribunal decidió como ilegal la huelga del sindicato de los conductores de autobuses y trolebuses. La tarde del mismo día, los trabajadores hicieron una asamblea de emergencia. Finalmente, los trabajadores de los autobuses y trolebuses después de su asamblea decidieron a continuar su huelga a pesar que fue ilegal por el tribunal, hasta el 29 de enero cuando se realizó una nueva asamblea para decidir si van a continuar la movilización. En la asamblea se decidió la inhibición de la huelga y una nueva huelga de 24 horas para el 31 de enero.
Mientras tanto, los trabajadores de autobuses y trolebuses sostienen que la decisión del tribunal fue decidida sin su presencia, ya que les llamaron por la noche. Además, el Consejo de Estado ha rechazado la demanda de los trabajadores de Metro de Atenas para anular la decisión de la movilización forzosa. Su
apoyo a las protestas de los trabajadores del Metro de Atenas anunció el sindicato de trabajadores del transporte público en Amsterdam, citando que es una "lucha común".
El lunes por la mañana comenzaron también las manifestaciones de los agricultores, demandando entre otras cosas la reducción del precio del petroleo y de la electricidad, creditos sin intereses hasta que acaba la crisis para los pobres agricultores y no más reducciones a las pensiones bajas de ellos. También bloquearon por unos minutos la autopista a la altura de Larissa con tractores. El martes, 29 de enero los agricultores fueron a Atenas para hablar con los políticos del gobierno y de la oposición.